¿Por qué es tan peligrosa la oruga procesionaria?

No es la primera vez que escuchas hablar de este insecto que parece inofensivo pero que esconde otra realidad: la oruga procesionaria del pino puede hasta causar la muerte de un perro.

Este pequeño animal de apenas 4 cm es muy peligroso ya que cuenta con 500.000 pelos altamente urticantes que se desprenden si se sienten amenazados. Flechas envenenadas que en contacto con la piel de tu perro pueden producir desde reacciones cutáneas locales más o menos graves a lesiones en los ojos, en la piel, en los bronquios, anafilaxia severa y necrosis de la lengua del perro. 

Hoy te contamos en detalle por qué es tan peligrosa la oruga procesionaria y qué cuidados debes tener en los paseos por el parque con tu perro, especialmente durante los meses de febrero a junio.

 

El insecto que puede matar a tu perro

Esta oruga está cubierta de unos pelos urticantes que provocan desagradables reacciones alérgicas. Las púas contienen la toxina Thaumatopina, responsable del efecto irritante en caso de contacto. ¿Cuándo actúa? Si se siente atacada dispara estos pelos urticantes y el viento puede arrastrarlos a una distancia de hasta 200 metros.

Mira los árboles cuando estés paseando, sus nidos tienen forma de bolsa blanquecina o marrón y suelen estar situados en las copas de los pinos pero ojo, también les gustan los parques urbanos. Te llamará la atención su característica forma de moverse que hace que sean muy fáciles de reconocer por las calles de tu barrio, parques urbanos o pinares. Se mueven una tras otra, en procesión, de ahí su nombre.

 

Los escenarios más comunes cuando existe contacto con la oruga procesionaria

Alguno de los pelillos de la oruga rozan a tu perro y como consecuencia comienza a notar ciertos picores, urticarias o sensación de quemazón.

El animal toca u olfatea de forma directa el insecto y empieza a babear rascándose bruscamente la zona de la boca.

Por último, la peor situación que se puede dar es que se la coma o se trague el veneno que tiene, esto puede producir necrosis en la garganta y la lengua, pudiendo llegar a provocar su muerte.

Es importante tener presentes los posibles diferentes escenarios. La actuación debe ser rápida y hay que acudir de inmediato a tu veterinario de confianza para que evalúe el estado del animal y pueda ayudarlo.

 

Mejor prevenir que curar

Durante esta época del año, los ayuntamientos ponen en marcha campañas informativas para prevenir estos incidentes y también llevan a cabo diferentes tratamientos para minimizar la reproducción de este insecto donde la incidencia es mayor. 

El año pasado, nuestra compañera Carla, de Zoa Olavide, compartió desde la clínica algunos consejos y advertencias muy útiles. Un video resumen muy explicativo y ameno. ¡Os recomendamos echar un vistazo aquí!

Desde Zoa Veterinaria te recomendamos otras zonas de paseo, dejando de lado las sendas con pinos y parques urbanos, puesto que las orugas procesionarias son difíciles de ver debido a que su color marrón se confunde con las ramas de los árboles.