Todo lo que necesitas saber sobre la tos de la perrera

¿La tos de tu perro te está empezando a preocupar? ¿Le sientes débil? Puede que se trate de la tos de las perreras (traqueobronquitis infecciosa), el “resfriado” que acompaña a muchos perros durante la temporada de otoño-invierno.

Sigue leyendo para averiguar qué es esta enfermedad y cómo puedes proteger a tu perro de ella.

 

¿Qué es la tos de la perrera?

Esta enfermedad se conoce realmente en el ámbito veterinario con el nombre de Traqueobronquitis Infecciosa Canina. Se trata de una enfermedad altamente contagiosa que, aunque dura pocas semanas, puede resultar molesta para el perro y para su dueño, ya que el principal síntoma es una tos convulsiva seca y persistente que puede ir acompañada de esputos, letargo, falta de apetito, fiebre e incluso vómitos.

 

¿Cómo se contrae?

Se transmite de manera muy sencilla, por las partículas que quedan en el aire que expulsa un perro afectado al toser, al estornudar o ladrar.

El contagio se puede producir por contacto directo entre los hocicos de los perros o por comer o beber de un comedero de un perro infectado.

Por lo tanto, tu perro puede contagiarse en multitud de situaciones, sólo basta que entre en contacto con un perro que la padece para que ya esté en riesgo de contagiarse. ¡Ojo! Un error muy común es pensar que sólo se puede contraer en la protectora o en una residencia canina, cuando la realidad es que el contagio puede ocurrir en cualquier lugar, incluso en una clínica veterinaria.

Tos perrera¿Qué síntomas presenta la tos de las perreras?

Cuando escuches a tu perro una tos seca e intensa, deben saltarte todas las alarmas, seguramente te esté dando la primera pista de que se ha contagiado. Los vómitos esporádicos son muy comunes en esta enfermedad, se producen debido a las arcadas por la tos continuada. También pueden estornudar a menudo, presentar afonía y secreciones, tanto oculares como nasales.

Lo más común es que le notes que bajo de ánimo, si la enfermedad avanza, incluso sentirás su pérdida de apetito e incluso fiebre.

Es muy importante que llevemos a tu compañero a tu veterinario de confianza al menor síntoma. Si el perro comienza a presentar fiebre es porque muy posiblemente otros órganos internos se están viendo afectados, pudiendo desembocar en una neumonía y ser mortal para el animal.

 

¿Cuál es la mejor recomendación para combatirla?

La tos de las perreras se entiende como una enfermedad benigna, por ello, el uso de su vacuna está indicada para aquellos animales que están o vayan a estar expuestos a un riesgo de contagio. Por ejemplo, si van a estar una temporada en una guardería canina o van a asistir a una exposición.

El veterinario se encarga de realizar una valoración riesgo/beneficio al recomendar el uso de esta vacuna. En el caso de los cachorros menores de 6 meses y animales inmunocomprometidos pueden ser más sensibles a la infección por tos de las perreras, pero también pueden verse afectados por los efectos secundarios de la vacuna. 

Visita alguna de las clínicas de Zoa Veterinaria para que nuestros expertos puedan evaluar de manera individual el caso de tu mascota y ofrecer las mejores opciones para evitar poner en riesgo su salud.

 

¿Se puede prevenir?

Si la vacunación no es una opción para ti, los expertos te comunicarán que puede ser prevenida gracias a ciertos alimentos y complementos que refuerzan su inmunidad.

Una nutrición que refuerce los niveles de anticuerpos de tu cachorro, potenciará su sistema inmunitario. ¿Cómo se consigue? Gracias a la suplementación con nucleótidos, prebióticos e inmunoglobulinas plasmáticas. 

Esperamos te haya resultado útil e interesante este artículo. Echa un vistazo a nuestros planes de salud para que cuidemos de tu mascota durante todo el año y no tengas que estar preocupada.

 

¡Gracias por acompañarnos!